Kombucha. Kéfir​ del té. Hongo del té. Para preparar tu bebida en casa

15,60

1 disponibles

Categoría:

Descripción

Estas comprando un disco de Kombucha (asociación de bacterias y hongos) inmerso en té (para que te llegue vivo).

Una vez que tengas el hongo, el paso siguiente es preparar una infusión de 4 cucharadas de té en un litro de agua y agregas 2 cucharadas de azúcar.

Cuando este fría la infusión la filtras con papel o con una red de plástico y echas el hongo.

Dejalo a temperatura ambiente y ve probando el te de kombucha a partir del tercer o cuarto día, para a ver como te gusta consumirlo, ya que va incrementando poco a poco su acidez.

Historia de la Kombucha

Las primeras noticias sitúan la kombucha como una bebida muy apreciada por sus efectos estimulantes y curativos ya en la dinastía china Tsin, en el 221 a. C. Poco a poco se extendió por Japón, Rusia y Europa.

Su nombre proviene del año 414 a.C. cuando, según cuenta la leyenda más popular, un monje tibetano amante de la naturaleza llamado «Kombu” fue a la casa real del emperador Inkyo y le regaló el hongo de la kombucha. El emperador probó la bebida según las indicaciones y disfrutó tanto que quedó entusiasmado de inmediato. A partir de ese momento se convirtió en un gran “kombuchista” y recomendó su fabricación en todo el imperio. El éxito se extendió rápidamente y así esta legendaria bebida obtuvo su nombre: “Kombucha” que traducido significa “té de Kombu”.

También se comenta que el nombre tiene un origen japonés, ya que “kombu” significa alga y “cha” significa té. La explicación parece tener bastante sentido, aunque lo cierto es que en Japón la kombucha es en realidad una sopa de algas y a esta bebida la conocen como kocha-kinoko, que significa hongo de té rojo.

Otro posible origen sería Rusia, en cuyo caso el nombre procedería de la palabra rusa “kombuja”, que es el nombre que dieron a un hongo originario de la región de Manchuria.

Sin embargo, la invención por parte de los chinos es la teoría más aceptada y la que más registros históricos acumula. Algunos expertos han encontrado menciones al hongo de té en documentos del año 206 a.C. en plena dinastía Han.

Los médicos chinos apreciaban este hongo por sus propiedades y el conocimiento de la misma se fue extendiendo por las regiones cercanas gracias a los manchures, que la llevaron a Rusia, Japón, Corea o la India. En Europa y Estados Unidos se comenzó a popularizar ya bien entrado el siglo XX y llegó a los principales supermercados en la década de los 90.

Shopping cart
Aún no agregaste productos.
Seguir viendo
0